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Platón, Pico y el tiempo esculpido

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MASA
El Castillo de Massa en el encanto suspendido del jardín del tiempo

CAPÍTULO #1

LA CORTE RENACENTISTA, UN ELEGANTE COFRE EN EL CORAZÓN DE LA FORTALEZA

Enlasúltimas décadas del siglo XV, el marqués de Massa Iacopo Malaspina construyó, en varias etapas, una residencia señorial dentro de las estructuras del antiguo castillo medieval encaramado en la colina, dando vida a obra rica en sugestivos valores arquitectónicos y estéticos.Así, a lo lejos, nada transpira desde los imponentes bastiones que se elevan sobre Massa de la elegante belleza encerrada en la fortaleza, y siempre un maravillado asombro se apodera del visitante cada vez que cruza el umbral del patio renacentista.

Es un fascinante canto modulado en el mármol blanco como la nieve de los cercanos Alpes Apuanos el que le da la bienvenida, en el reconciliado contraste con las rocas autóctonas y las asperezas murallas, ricas en hierbas silvestres, que se ciernen desde lo alto sobre la apacible plaza, donde los dos pozos dialogan como en un contrapunto trovadoresco de antiguas melodías.

CAPÍTULO #2

EL JARDÍN SECRETO DEL TIEMPO ES DE MÁRMOL

Enlafachada más antigua del palacio Malaspina, que da al patio ducal del castillo de Massa (un raro ejemplo de decoración exterior renacentista de vivos colores que se conserva), cuatro inscripciones grabadas con caracteres floridos en la estrecha banda de mármol entre los arquitrabes y los marcos de las ventanas, semejante a un friso continuo, despliegan un único tema, cadencioso a la manera de una letanía sagrada o de una sentencia oracular:

SEQUITA EL TEMPO, ASPETA EL TEMPO, VA COL TEMPO, COL TENPO

Como si la dimensión temporal, Pasado-Presente-Futuro, faltara al tema naturalista de las decoraciones para completarlas, y, como en busca de su verdadero motivo y tema inspirador, el TIEMPO se muestra explícitamente en esta forma de devenir cíclico, como la quintaesencia de ese microcosmos simbólico, gráficamente el título y, al mismo tiempo, la firma de toda la obra arquitectónica renacentista.

Las palabras esculpidas en el patio Malaspina recuerdan en voz baja un reflejo de la intensa especulación sobre el tema del devenir temporal, que tan fuertemente envuelve y condiciona la realidad del vivir humano, y que ocupa un espacio indudablemente importante en la investigación filosófica de la época, como, además, en su inquietud poética; ambas llenas de desasosiego moderno.

CAPÍTULO 3

PICO DELLA MIRANDOLA Y EL LEMA MISTERIOSO

Enaquellosaños, Giovanni Pico della Mirandola, que había dejado su Ferrara natal para llegar a la corte de los Médicis, se había reunido con su prima Taddea, esposa del marqués de Massa, en el soberbio castillo, y allí había dictado los bellos epígrafes de inspiración neoplatónica, enriqueciéndolos con un lema latino aún más secreto y misterioso: DIE-TIT-DIE, que sólo ojos expertos y curiosos pueden leer grabado en una cinta de mármol bajo una graciosa esfera armilar.Patio, jardín de piedras y hierbas, plaza privada, hortus conclusus con modestas pretensiones monumentales. Rincón metafísico de la ciudad y su corazón dulce y verdadero, indiferente al movimiento incierto de ese “tiempo” aprisionado en el mármol de sus dinteles. Fruto maduro de un saber antiguo y de una cultura artística.

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